Desmontando la narrativa del “terrorismo” en el nuevo episodio que sacude a Cuba y EE. UU.

Comparte

Fuente: Panam Post

La activista cubana Mayra Domínguez le recordó a la ciudadanía el proceder que, por años, ha tenido la dictadura de los Castro: «El régimen cubano siempre miente. Son expertos en fabricar delitos en su contra para victimizarse y justificar sus masacres. Así han construido su historia. Están tratando de llamar la atención para que el mundo piense que están tratando de infiltrarse de manera ilegal en Cuba para provocar el caos».

La tensión en el Caribe no terminó con la captura de Nicolás Maduro. Al contrario, el castrismo protagonizó un nuevo suceso que profundiza las asperezas con Washington, al asesinar a cuatro de diez tripulantes que ingresaron a aguas nacionales a bordo de una lancha con matrícula de Estados Unidos. Esta acción fue tachada por el régimen cubano como una respuesta ante una «infiltración con fines terroristas», pero en realidad es parte de la estrategia de victimismo que emplean para sostenerse en el poder, según la activista Mayra Domínguez, oriunda de La Habana, en contacto con PanAm Post.

El incidente que tuvo lugar a una milla náutica de Cayo Falcones, municipio de Corralillo, provincia de Villa Clara, encendió las alarmas de Washington, que estudiará de forma independiente la naturaleza de los hechos. Tal como lo confirmó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien informó que el gobierno de Donald Trump averiguará «exactamente» qué sucedió, porque «es inusual ver tiroteos en mar abierto como ese. No es algo que ocurra todos los días».

En ese sentido, solicitó «acceso» a los supervivientes del tiroteo en la embarcación afectada, mientras trasciende que había sido robada de una empresa pesquera. A la par de estas investigaciones, la narrativa sobre un presunto ataque a territorio cubano cobra fuerza desde las filas de Díaz-Canel, a modo de justificar el resultado del procedimiento.

Según la dictadura, los seis sobrevivientes detenidos tenían intenciones de desestabilizar a la isla con el uso de «fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cócteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje».

Ante este contexto que caldea los ánimos entre ambas naciones, Domínguez le recordó a la ciudadanía el proceder que por años ha tenido la dictadura de los Castro: «El régimen cubano siempre miente. Son expertos en fabricar delitos en su contra para victimizarse y justificar sus masacres. Así han construido su historia. Están tratando de llamar la atención para que el mundo piense que están tratando de infiltrarse de manera ilegal en Cuba para provocar el caos».

El motivo de ello no es un secreto para nadie, a juicio de la entrevistada, quien señala que el régimen de Miguel Díaz-Canel «busca apoyo internacional para el levantamiento del supuesto bloqueo» y de esa manera, esquivar una transición negociada con Estados Unidos. «Estoy convencida de que el régimen jamás va a ceder».

Para demostrar que este ataque a embarcaciones con civiles no es un hecho aislado, la activista cubana recordó con dolor un caso que estremeció al mundo. Se trató del hundimiento del remolcador «13 de Marzo», que conllevó la muerte de 41 de sus ocupantes, cuando intentaban escapar del país. Este caso, ocurrido en 1994 y denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es una minúscula parte de las miles de denuncias que se han hecho contra el régimen cubano desde la llegada de los Castro al poder en 1959.

En aquel entonces, el informe de la CIDH reflejó lo siguiente: «Cuatro barcos pertenecientes al Estado cubano y equipados con mangueras de agua embistieron un viejo barco remolcador que huía de Cuba con 72 personas a bordo. Los hechos ocurrieron a siete millas de distancia de las costas cubanas, frente al puerto de la ciudad de La Habana».

La excusa del «terrorismo», una maniobra desgastada

Ya la tesis que alude ataques terroristas contra los agentes del régimen cubano tiene varios capítulos en la isla. De hecho, la dictadura publicó un largo listado de nombres y organizaciones que desde 1999 supuestamente han planeado, ejecutado y conspirado para realizar «actos de extrema violencia» en este territorio en contra de líderes de la dictadura o instalaciones gubernamentales y turísticas mediante sabotajes, incursiones ilegales y trata de personas.

Figuras como el youtuber Alejandro Otaola Casal y varios activistas, entre ellos, Eliecer Ávila, Liudmila Santiesteban Cruz, Manuel Milanés Pizonero y Alain Lambert Sánchez, están incluidos en el expediente entregado por la dictadura de Díaz-Canel en julio del año pasado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que los acusa de promover y financiar el apoyo o comisión de ataques de terrorismo materializados en el territorio nacional o en otros países.

En la Resolución 13/2025, a todos se les atribuye el uso de las redes sociales para reclutar a cubanos, a cambio de unos cuantos dólares, para atentar contra el castrismo. Esta lista «negra» de la dictadura contempla al menos 62 personas nacidas en Cuba pero que residen en el extranjero, así como 20 entidades. Sin embargo, las evidencias que sostendrían la participación son desconocidas.


Comparte
Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Más antiguos
Recientes
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios