Fuente: La Gaceta
Por Unai Cano
El Reino Unido, gobernado por el izquierdista Keir Starmer, se ha convertido en el país del mundo con el mayor número de arrestos por publicaciones en redes sociales, según datos estimados que circulan en informes y medios internacionales.
Un gráfico viral compartido en diversas plataformas muestra que en 2023 se registraron aproximadamente 12.183 detenciones en el Reino Unido por «comentarios ofensivos» en línea, superando a naciones como Bielorrusia (6.205), Alemania (3.500) y China (1.500). Estas cifras, basadas en reportes policiales y análisis de libertad de expresión, han generado un intenso debate sobre si el gobierno laborista está priorizando la represión del discurso en internet por encima de los derechos individuales, especialmente en un contexto de protestas y tensiones sociales.
El origen de estas detenciones se remonta a leyes como la Communications Act de 2003 y la Malicious Communications Act, que penalizan mensajes «groseramente ofensivos» o que causen «angustia», incluyendo acoso, amenazas y discursos de odio. Bajo el mandato de Starmer, quien asumió como primer ministro en julio de 2024, la aplicación de estas normativas se ha intensificado, particularmente tras las protestas antiinmigración de 2024 y 2025, donde más de 1.280 personas fueron arrestadas por incitar disturbios a través de redes sociales.
La Online Safety Act de 2023, implementada recientemente, obliga a las plataformas a eliminar contenido dañino, lo que ha llevado a un aumento del 121% en arrestos por mensajes ofensivos desde 2017, con un promedio de 30 detenciones diarias. Críticos argumentan que esto representa una «policía del pensamiento» que criminaliza opiniones controvertidas, como retuits o caricaturas, en lugar de enfocarse solo en amenazas reales.
Sin embargo, no todas las detenciones resultan en condenas; muchas involucran investigaciones por acoso racial o religioso, y las cifras incluyen una amplia gama de ofensas comunicativas, no sólo publicaciones en redes sociales. Por ejemplo, en West Yorkshire se reportaron miles de arrestos relacionados con códigos de acoso en años recientes, aunque no todos derivan de posts en línea. Defensores del gobierno sostienen que estas medidas son necesarias para combatir la desinformación y el odio que alimentan la violencia, como en los disturbios de verano de 2024, donde posts falsos sobre inmigración desencadenaron caos. A nivel global, mientras el Reino Unido lidera en arrestos reportados, países autoritarios como China o Rusia podrían tener cifras subestimadas debido a la falta de transparencia.
Este fenómeno ha suscitado comparaciones con regímenes represivos y ha impulsado llamados a reformar las leyes para proteger la libertad de expresión. Organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por el «efecto disuasorio» en el debate público, mientras que el gobierno de Starmer defiende que prioriza la seguridad sobre la «anarquía digital». Con el aumento de protestas en 2025, el tema sigue polarizando, y expertos advierten que sin equilibrio, el Reino Unido podría erosionar sus tradiciones democráticas en nombre de la moderación en línea.









