Por Marcelo Duclos – Panampost.com

Los artistas disidentes cubanos Luis Manuel Otero Alcántara y Maikel Castillo fueron condenados en la isla a 5 y 9 años de prisión. Los motivos que esgrimió la «justicia» de la dictadura dejan en evidencia el absurdo y la farsa que significó el proceso. En el caso de Alcántara, la condena tuvo lugar por ser «autor de los delitos de ultraje a los símbolos de la patria y desacato». Por su parte, Castillo, coautor de la canción Patria y Vida, símbolo de la resistencia contra el régimen adentro y fuera de Cuba, fue encarcelado, entre otras cosas, por «difamación de las instituciones y organizaciones, héroes y mártires».

Para el jurista argentino Ricardo Manuel Rojas, autor de un proyecto de Constitución para Cuba, las detenciones arbitrarias nunca disminuyeron en Cuba. En diálogo con PanAm Postel escritor y exjuez penal calificó como una «fachada» los supuestos procesos judiciales de la dictadura cubana.

«La condena de los opositores Luis Manuel Otero Alcántara y Maikel Castillo se enmarca en el recrudecimiento de la persecución del gobierno cubano a opositores políticos. Esa represión nunca disminuyó, a pesar de que no ha tenido la repercusión que tenía en otros tiempos, y el régimen cubano ha organizado un mecanismo por el cual, bajo la fachada de procedimientos judiciales respetuosos del debido proceso y legislación penal previa, se dedica a perseguir y encarcelar a aquellos que se manifiestan contra el régimen», señaló.

Para el especialista, las manifestaciones populares contra la dictadura comunista se hicieron «más nutridas» con el correr de los años y «explotaron» el 11 y 12 de julio del año pasado. «Esas marchas han multiplicado las expresiones de oposición, en especial entre los artistas, lo que es poco tolerado por el régimen. El encarcelamiento de quienes manifiestan su libertad de expresión de manera pacífica, y la creación de tipos penales expresos para justificar esa persecución, son notas distintivas de los regímenes totalitarios», advirtió.

25 años de prisión por motivos insólitos

Para Rojas, los procesos penales «promueven la persecución contra la oposición» y violan todas las garantías de defensa y el debido proceso». El autor argentino resaltó que todas estas arbitrariedades son históricas en Cuba. Uno de los ejemplos que destaca es el de la Primavera negra de marzo y abril de 2003, cuando los procesos sumarios no duraron más de una semana. «Allí tuvieron lugar condenas de hasta 25 años por motivos pueriles como protagonizar una marcha para conmemorar la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas o tener un pin para poder acceder a internet y conectarse con el exterior», recordó.

«Esas personas fueron sacadas de sus casas y enviadas a lugares distantes cientos de kilómetros, sin el conocimiento de su familia, donde de inmediato fueron sometidas a juicios sumarios, donde eran defendidos por defensores oficiales, que son funcionarios del Estado, que se limitaban a pedir clemencia, donde toda la prueba ya estaba preparada antes de llegar, y agentes encubiertos brindaban informes sobre el seguimiento y control de esa persona durante los últimos diez años. Los tipos penales son completamente abiertos de modo que cualquier cosa que el tribunal quiera puede ser delito, y las penas son desproporcionadas respecto de cualquier país civilizado. Es decir que en los casos de persecución política, no existen verdaderos juicios sino parodias», concluyó el jurista.

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