Por Álvaro Colombres Garmendia

La Administración Biden está trabajando con los demócratas en el Congreso para permitir que las agencias de inteligencia puedan tratar a los seguidores de Trump de la misma manera en que se tratan a los terroristas, aseguró Sebastian Gorka, ex miembro del Consejo de Educación de Seguridad Nacional, declaró a Breitbart.

“El gobierno de Biden está trabajando con los comités de inteligencia del Senado y de la Cámara de Representantes para hacer enmiendas a una orden ejecutiva de la década de 1980 -se llama 12333- para permitir que la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) y la CIA traten a ciudadanos estadounidenses como amenazas terroristas domésticas”, dijo el Sr. Gorka.

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La semana pasada, el secretario de defensa de Biden, Lloyd Austin, ordenó el cese de actividades de 60 días en todo el ejército para “hacer frente al nacionalismo blanco” en las filas y librar al ejército de “extremistas y racistas”.

Según Gorka, a través de esto el secretario de defensa busca asegurarse de que los militares obedezcan la nueva agenda de izquierda del gobierno y aquellos que no, serán expulsados, limpiando el camino para perseguir a los conservadores.

“Este es su intento de criminalizar el ser conservador. Cuando [Lloyd Austin] estaba en su audiencia de confirmación en el Senado, dijo, y cito directamente, que tenemos ‘enemigos’ en las fuerzas armadas de Estados Unidos”, exclamó el exfuncionario.

Y agregó: “La palabra ‘enemigo’ es la que se usa para alguien a quien vas a destruir, a quien vas a disparar, a quien vas a hacer explotar. Está hablando de enemigos en el Ejército, el Cuerpo de Marines, la Fuerza Aérea, la Marina, la Guardia Costera. Esa es la persona que está a cargo del Departamento de Defensa en este momento”.

Después de dormir 4 años, de un día para otro “la justicia” se despertó

Noel Fritsch, un simpatizante de Trump, contó que el FBI se presentó en su casa y acosó a su mujer embarazada, alegando que él había participado de los disturbios del 6 de enero en el Capitolio aunque negó haber estado allí.

“Dos de los matones de Rosenstein (director del FBI) acosaron a mi mujer embarazada de 39 semanas, a mediodía mientras está en casa cuidando a nuestros 4 hijos, de 7 años y menos.

Peor aún, prometiendo futuras intimidaciones, le dijeron que tendrían que volver hasta que habláramos”, Noel escribió en su cuenta de Twitter.

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El testimonio del Sr. Fritsch no es el único, muchas personas que fueron identificadas como seguidores de Trump que estuvieron en Washington DC el día de los incidentes, recibieron la visita de los agentes del FBI.

“El FBI está tocando las puertas de mujeres y madres porque estaban en la marcha del 6 de enero, no dentro del Congreso, no dentro del edificio, no caminando a través de las cuerdas de terciopelo hacia el podio de Nancy [Pelosi], sino simplemente en el mitin de Trump”, explicó el exfuncionario. “El FBI las localizó utilizando los datos de posicionamiento de los teléfonos móviles de estas personas.”

Curiosamente, en los cuatro que Trump estuvo como presidente, a pesar de la extensa evidencia de que la administración Obama – Joe Biden incluido – utilizó a los corruptos oficiales demócratas dentro del FBI y el Departamento de Justicia para armar la falsa “colusión con Rusia” que llevó al fallido intento de juicio político contra Trump, la agencia no produjo ningún arresto, o procesamiento significativo.

El exdirector del FBI, James Comey, el exdirector de la CIA, John Brennan, el exagente del FBI, Peter Strzok, la ex abogada del FBI, Lisa Paige, el exsubdirector Andrew McAbe todos estos exfuncionarios que intentaron destituir a Trump ilegalmente siguen libres, y aparte de haber sido citados a declarar no tuvieron ningún inconveniente mayor.

No obstante, en menos de 24 horas los agentes del FBI comenzaron a aparecer en las casas de aquellos simpatizantes de Trump que asistieron y que no, a la marcha del 6 de enero.

“Lo que están haciendo en el Congreso ahora mismo, en sesiones cerradas, están tratando de ampliar -legalmente- la vigilancia sin orden judicial de los ciudadanos estadounidenses por parte de la NSA y la CIA para apuntar a los partidarios de Trump como una amenaza inventada para Estados Unidos”, aseguró Gorka, quien posee amplia experiencia en seguridad nacional.

“Quieren etiquetarte como una amenaza doméstica para que cualquiera que no esté de acuerdo con la izquierda sea señalado como terrorista”, concluyó el ex asesor de Trump.

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